La Dirección General de Tráfico (DGT) destaca que las organizaciones pueden reducir significativamente los accidentes laborales vinculados a la carretera si adoptan el denominado “sistema seguro de movilidad”, que actúa sobre cuatro factores principales: el factor humano, el vehículo, la vía y el entorno, y las condiciones de trabajo.
En el caso del factor humano algunos de los riesgos más frecuentes son el consumo de alcohol o drogas, la fatiga, las distracciones al usar el móvil o la velocidad inadecuada. Para prevenirlos, las empresas pueden implantar acciones de formación y sensibilización, así como políticas internas estrictas sobre el uso del móvil durante la conducción.
En lo referente al estado del vehículo, la incorporación de tecnologías de asistencia a la conducción y un mantenimiento periódico adecuado permiten aumentar la seguridad en los desplazamientos profesionales. A ello se suman medidas relacionadas con la planificación de rutas seguras o con la organización del trabajo, como la reducción de desplazamientos, la flexibilización horaria o el fomento del teletrabajo.
Los planes de movilidad al trabajo se perfilan como una herramienta clave para gestionar el riesgo. Estos planes están alineados con la Estrategia de Seguridad Vial 2030 y la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, que promueven la integración de la seguridad vial dentro de la gestión preventiva de las empresas y exige que los grandes centros de actividad cuenten con un plan de movilidad que incluya alternativas de transporte más seguras y sostenibles.