La formación en prevención de riesgos laborales debe ser:
- Teórica y práctica, suficiente y adecuada: Es fundamental que la formación no se limite a la explicación de normas, sino que permita aplicar los conocimientos en situaciones reales.
- Adaptada al puesto: Debe centrarse en los riesgos y tareas específicas de cada función, considerando las particularidades de cada puesto de trabajo.
- Actualizada: Se debe repetir o actualizar siempre que surjan nuevos riesgos, se modifiquen procesos, se introduzcan nuevas tecnologías o cambien los equipos de trabajo.