Los factores psicosociales forman parte de las propias condiciones de trabajo y están relacionados con la organización del trabajo y de la empresa, las tareas realizadas por la persona trabajadora y el entorno laboral. Cuando estos factores están mal diseñados o gestionados, pueden convertirse en riesgos psicosociales capaces de afectar negativamente a la salud física, mental y social de las personas trabajadoras.
La guía identifica de forma clara los principales factores de riesgo: carga y ritmos de trabajos excesivos, falta de autonomía, horarios prolongados o impredecibles, malas relaciones laborales o ausencia de apoyo organizativo. También se incluyen aspectos cada vez más presentes como la conexión constante o la presión derivada del uso de tecnologías digitales.
El documento destaca nuevas realidades laborales como el teletrabajo y la digitalización, donde cobran especial importancia factores como la desconexión digital, la gestión del tiempo o el aislamiento, obligando a las empresas a adaptar la prevención a estos nuevos escenarios.
El texto no se limita a describir riesgos, sino que insta a evaluarlos sistemáticamente con métodos validados y medidas preventivas concretas y verificables. La integración de la promoción de la salud dentro de la actuación preventiva es un aspecto clave, alineándose con las estrategias europeas actuales.
Finalmente, el documento tiene una doble finalidad: servir como herramienta para la actuación inspectora y como guía práctica para empresas y profesionales de la PRL, en un contexto en el que los riesgos psicosociales están ganando un protagonismo creciente.