Tras la pandemia, han aumentado las dificultades relacionadas con la salud mental en el ámbito laboral, señalando que una de cada tres personas en España ha estado de baja por estrés en el último año. Ante esta realidad, el programa propone actuar antes de que los problemas se agraven, apostando por la prevención y la detección temprana.
Un pilar fundamental es la atención psicológica a través de un servicio específico que ofrece intervenciones breves y personalizadas. Su objetivo no es solo tratar los problemas, sino evitar que desemboquen en situaciones más graves, poniendo énfasis en facilitar la vuelta al trabajo tras una baja y promoviendo reincorporaciones progresivas para mejorar la recuperación.
El programa también incluye iniciativas innovadoras, como un sistema de “primeros auxilios emocionales” dentro de las empresas, que forma a las personas trabajadoras para que puedan apoyar a sus compañeros en momentos de crisis, creando redes de ayuda cercanas y rápidas.
De forma complementaria se desarrollan acciones formativas para enseñar a gestionar el estrés, la ansiedad o los conflictos en el día a día laboral. Estas herramientas buscan mejorar no solo el bienestar individual, sino también el ambiente en las empresas. El trabajo puede y debe ser un espacio que favorezca la salud, reduciendo el absentismo y fortaleciendo el funcionamiento de las organizaciones.